lunes, 26 de abril de 2010

Las Traicionadas


Capitulo1

Con los ojos rojos e irritados de tanto leer me fui a la cama y deje en mi mesita de noche el libro de vampiros que me estaba leyendo “El Circo de los Extraños”

Cerré los ojos e intente dormir un poco.

Al abrir los ojos me encontré con Demetri en un campo, con tulipanes rojos y el cielo negro, repleto de estrellas.

Me eche en la hierva verde y Demetri se echo a mi lado. Le mire a sus profundos ojos negros, me perdía en su mirada…simplemente el me hipnotizaba. Me acerco en un poco a el, sentí una corriente eléctrica, éramos como dos imanes. Sentía su dulce aliento en mis labios, Le acaricie su piel pálida. Me rodeo con sus brazos y me pego contra su pecho y aspire su olor…su dulce olor.

-¿Cuándo vendrás?-le pregunte en un susurro.

-Pronto cielo, no te preocupes-prometió dulcemente.

Me agarro la cara y me la acerco a la suya y cuando nuestros labios se rozaron

-Adiós…-dijo Demetri y se desvaneció.

Me desperté y la luz del sol me hacia daño en los ojos. Me levante de la cama y me fui a la cocina.

-Buenos días familia-salude a mis hermanos y sobrinos mientras bostezaba.

-Buenos días-me saludaron.

-¿Qué tal has dormido?-me pregunto Zac

-Demasiado bien diría yo…-dije y me mordí el labio para intentar no sonreír.

Coji mi taza de café y me despedí de mis hermanos.

De camino al colegio me encontré al profesor de matemáticas, el nuevo, el más guapo, encantador, dulce, simpático y amable del mundo entero. Si quizás sea cierto que me allá pasado por que el mas guapo, encantador, dulce, simpático y amable es Demetri pero Demetri es un machista que cree que las mujeres no se pueden defender solas y eso me pone enferma.

-¡Feliz no cumpleaños Michelle!-gritaron Serena y Paula.

-¡muchas gracias!-las sonreí y las abrace.- ¡solo quedan tres días para mi cumpleaños!

-y cumplirás…

-trece años-acabo Paula la frase de Serena y sonrieron.

-¡si! por cierto ¿habéis pensado donde daremos mi gran fiesta?-las pregunte mientras sacaba mi agenda.

-si, también hemos echo las invitaciones-dijo Serena mientras me daba las invitaciones.-y te hemos dejado el gran honor de que tu las repartas.

-En todo caso todo lo que hemos echo nosotras lo tenia que haber echo ella-dijo Paula a Serena.

-tenéis toda la razón del mundo pero vosotras lo hacéis mejor que mis hermanos…por Dios ¡si querían llevar a un payaso!

Serena y Paula se echaron a reír.

A veces parecían gemelas, las dos tenían el pelo negro e igual de corto, de misma estatura, la misma piel pálida pero Serena tenia los ojos verdes llevaba gafas y Paula marrones oscuros y llevaba aparato.

-no te preocupes aquí estamos las divinas para ayudarte-dijo Serena y me sonrió.

Yo el colegio más bien lo veía como un reino donde avía príncipes, princesas, rey, reina y los que no molan. Bien pues Serena era la reina y Paula y yo las princesas. Aunque yo no siempre fui una princesa…

Suena algo superficial pero no lo es…bueno ¿Por qué engañarnos? Es superficial y me gusta.

El rey todavía no había aparecido… sin embargo si hay dos príncipes Alex el novio de Paula y Demetri, bueno es cierto que ellas no conocen a Demetri pero, ya llegara el momento.

-yo me voy a poner un vestido azul y me voy a dejar el pelo suelto-dijo Serena.- ¿quien demonios es ese?-pregunto con los ojos como platos.

Mire en la dirección que miraba Serena y…ahí estaba el con esa sonrisa que me mataba. Entonces sin darme cuenta empecé a andar en su dirección quería abrazarle, tocarle y besarle pero Paula me agarro del brazo y me echo para atrás.

-¿Qué haces?-me pregunto en un susurro.

-voy a saludar… ¿tan malo es?-la mire y me cruce de brazos.

-se pondrá celoso…-entonces me di cuenta de que hablaba de Gorka.

-no soy suya, no soy de nadie-dije bien alto para que todo el mundo me oyera.

<>me dijo Demetri mentalmente.

Me empezó a latir el corazón muy rápido, tan rápido que temí que el lo escuchara, entonces sonreí.

-bueno como digas, pero luego no me digas que no te avise-dijo Paula y se dio la vuelta dispuesta a marcharse.

Yo hice lo mismo y me acerque a el. Por fin le tenía enfrente de mí.

Cuando iba a empezar a hablar me beso, sentí sus labios dulces y fríos contra los míos. Nuestros labios se movían a la vez, la sensación era maravillosa, era como estar en el cielo, besarle a el era distinto que besar a otro, por que entre nosotros hay algo…no se muy bien como explicarlo pero yo no puedo vivir sin el y el sin mi.

Gorka se puso detrás de mí y tosió apropósito para que paráramos la “escenita”

Me aparte unos centímetros de Demetri, gire sobre mis talos entonces mire a Gorka y le fulmine con la mirada. Desee que se desvaneciera para siempre.